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domingo, 1 de diciembre de 2019

Los filósofos impactados

Sigo con mi serie sobre las citas más relevantes del libro Aventuras empresariales. En este artículos he recopilado un par de citas del cápitulo Los filósofos impactados.

General Electric, que —para gran consternación del consejo encargado de guiar su destino desde la sede central de la empresa, situada en el 570 de Lexington Avenue, Nueva York— se llevó la mayor parte de la atención, tanto en la prensa como en las audiencias del subcomité. Con cerca de 300.000 empleados y un promedio de ventas de 4.000 millones de dólares anuales durante los últimos diez años, no sólo era de largo la empresa más grande de las veintinueve acusadas, sino que, a juzgar por su facturación en 1959, era la quinta mayor empresa de todo el país en cualquier sector.

Así pues, el alto mando de GE salió indemne de todo el proceso, y se determinó que la conspiración alcanzaba como mucho al nivel intermedio de la jerarquía de la empresa, y no al consejo de administración.

Actualmente, el problema radica en la falta de comunicación de cada persona consigo misma. Si no eres capaz de establecer una correcta comunicación contigo mismo, ¿cómo se supone que te vas a comunicar con los demás?». Supongamos, a modo de hipótesis, que el propietario o presidente de una empresa que ordena a sus subordinados que acaten las leyes antimonopolio tiene una comunicación consigo mismo tan pobre que en realidad no está seguro de si quiere que la orden se cumpla o no. Si la orden es desobedecida, la fijación de precios resultante puede ser beneficiosa para las arcas de su empresa; y si es obedecida, entonces, ha hecho lo correcto. En el primer caso, no está personalmente implicado en delito alguno, mientras que en el segundo caso sí está personalmente implicado en hacer lo legal. ¿Qué puede perder en ambos casos? Es razonable suponer que en tal situación un alto ejecutivo tienda de manera inconsciente a comunicar su incertidumbre con mayor claridad que su orden. Nuevamente nos encontramos con un buen tema de estudio psicológico: se podría investigar justo lo contrario del fracaso de la comunicación y tal vez llegar a descubrir que, en ocasiones, los mensajes que el emisor ni siquiera es consciente de estar emitiendo acaban llegando al receptor de forma muy efectiva; de hecho, casi podría decirse que demasiado efectiva.


martes, 1 de octubre de 2019

Cuidar a los clientes

Sigo con mi serie sobre las citas más relevantes del libro Aventuras empresariales. En este artículos he recopilado un par de citas del cápitulo Cuidas a los clientes.

De forma rutinaria, el NYSE exige a sus miembros que cumplimenten detallados cuestionarios sobre su situación financiera varias veces al año, y como medida adicional un experto en contabilidad hace a todos ellos una inspección sorpresa de sus libros al menos una vez al año.

Esta cita me parece muy curiosa, porque todo un organismo como el NYSE revisa las compañías "varias veces al año". Por otro lado, algunos inversores particulares queremos llevar un control más exhaustivo que el propio NYSE y creo que no tiene ningún sentido. Hay que hacer seguimiento de las compañías en las que estamos invertidos, pero en su justa medida.

El NYSE reembolsó a los clientes de la entidad el dinero que habían perdido por ello, y que ascendía en total a unos 180.000 dólares.)

Esta cita también me ha llamado la atención, tal y como dice el título del capítulo, el NYSE cuida a sus clientes, esto es muy interesante a la hora de invertir en un mercado u otro, hay que invertir en aquellos sitios a los que se respete a los inversores.


jueves, 1 de agosto de 2019

Entrevista independencia financiera

Hace una semanas entrevisté a Miguel Oury y hablamos sobre la educación financiera y su método de inversión, el buy & hold. Además también hablamos de 2040 hacía la IF, un grupo en Castellón donde quedamos cada 15 días para hablar sobre ahorro, inversión y todo lo relacionado con la cultura financiera.

sábado, 1 de junio de 2019

Entrevista a Objetivo 2035

Los amigos de eade consulting y Cristian Iserte me han permitido volver a participar en su programa parqué universitario de vox uji radio. En está ocasión pude entrevistar a Manuel, el fundador el grupo Objetivo 2035. Para quien no lo sepa Objetivo 2035 es un grupo en el que comparten información y formación financiera de manera totalmente altruista. En la parte inicial del programa podréis escuchar unos consejos para afrontar cualquier tipo de examen. Espero que disfrutéis del programa.





viernes, 1 de marzo de 2019

El impuesto sobre la renta

Sigo con mi serie de artículos sobre las citas más relevantes del libro Aventuras empresariales.

En este caso, el capítulo El impuesto federal sobre la renta, es uno de los que mas me ha impactado del libro.

La recaudación del año fiscal que finalizó el 30 de junio de 1964 ascendió a un total de 112.000 millones de dólares, de los cuales cerca de 54.500 millones procedían del impuesto sobre la renta individual, y 23.300 millones de los impuestos aplicados a las empresas.

Esta cita hace referencia a datos de Estados Unidos, y yo me pregunto, ¿Por qué cobramos más impuestos a las personas que a las empresas?

Está claro que en general ya no se crea ninguna empresa, ni se gestiona ni un día una ya creada, sin una cuidadosa consideración del impuesto sobre la renta, y aquellos que no lo han hecho así han perdido su fortuna, su reputación, o ambas cosas.

Pero en realidad ofrece tal variedad de trampillas de escape tan prácticas que casi nadie, por muy rico que sea, se ve obligado ni de lejos a pagar las tasas más altas.

En este capítulo, el autor da numerosos ejemplos de como a priori, parece que los impuestos están definidos para que la gente que más dinero genere más pague, pero a efectos prácticos esto no es así.

Sino que además dificulta enormemente que el ciudadano corriente pueda calcularlo y sortearlo sin ayuda. Según sus críticos, esto conduce a una situación poco democrática, ya que únicamente los más ricos pueden permitirse pagar la onerosa asesoría profesional necesaria para minimizar legalmente sus impuestos.

Ya que el gobierno no da las claves para una fiscalidad eficiente, debemos estudiar más sobre estos temas para poder optimizar el pago de nuestros impuestos. Por otro lado también me hace pensar de que debemos relativizar más los gastos que tenemos, a veces una super cena de 100€ nos parece barata y sin embargo pagar ese dinero para un asesor nos parece caro.

Cletus, hemos de asumir que vivimos en la era de los impuestos. Mires adonde mires, te encontrarás con uno», comenta un abogado a otro en el libro de relatos cortos de Louis Auchincloss titulado Powers of attorney («Poderes notariales»), y el otro, un conservador, apenas puede plantear una débil objeción.

Esta es una buena reflexión, ten en cuenta que cada vez que compras algo, estas pagando impuestos a los políticos corruptos. Parece una tontería pero a mi esta reflexión me ha hecho ser menos consumista.

Hasta el siglo XIX únicamente se llevaron a cabo dos intentos de implantación de impuestos sobre la renta: uno en Florencia durante el siglo XV, y otro en Francia durante el XVIII, y en términos generales ambos fueron meros intentos de codiciosos gobernantes de esquilmar a sus súbditos. El caso francés, en palabras de esa misma autoridad, «pronto se vio plagado de abusos», y acabó siendo «una imposición injusta y completamente arbitraria sobre las clases menos pudientes», lo que sin duda tuvo su influencia en el fervor homicida que años después dominaría la Revolución francesa.

Este párrafo es gloria bendita, ¿en que momento de la historia nos atracaron con el impuesto a la renta y no hicimos nada?

De hecho, si se repasa la historia de los impuestos, se ve que la reacción inicial es siempre la misma, de oposición estridente y furibunda, pero que a medida que va pasando el tiempo el impuesto comienza a ganar fuerza y las voces de sus enemigos van quedando silenciadas.

¿Por que olvidamos?

En cuanto a Estados Unidos, cuyo enorme volumen de recaudación y la aparente docilidad de sus contribuyentes son hoy en día la envidia de muchos gobiernos.

Esta afirmación me gusta, por que seguro que si preguntas a un español, podrías decir la misma frase cambiando Estados Unidos por España. Eso si, no es excusa para no intentar las cosas que son mejorables.

En general, la historia del impuesto sobre la renta desde 1913 se ha centrado en el incremento de los tipos y en la periódica aparición de cláusulas especiales para permitir que los sectores económicos más ricos puedan eludir la inconveniencia de pagar los elevados porcentajes que deberían por su nivel de ingresos.

De repente, el impuesto sobre la renta se convirtió en un impuesto de masas. Y así continúa siendo en la actualidad.

Por paradójico que pueda parecer, el impuesto sobre la renta estadounidense ha pasado de ser un impuesto de tipo reducido aplicado a los más ricos a un impuesto de tipos elevados aplicado sobre todo a las clases media y baja.

Bendito sistema de bienestar.

Sean cuales sean los defectos de la ley del impuesto sobre la renta de Estados Unidos, está fuera de toda duda que se trata de la ley fiscal con mayor tasa de cumplimiento del mundo, y eso que hoy en día se aplican impuestos sobre la renta en todas partes, de oriente a occidente y de polo a polo. (Prácticamente la totalidad de las nuevas naciones que han aparecido durante los últimos años han adoptado medidas para recaudación de impuestos sobre la renta de sus habitantes.

Existen numerosas evidencias que demuestran la superioridad de la eficiencia en la recaudación de impuestos en Estados Unidos: por ejemplo, los costes de administración y ejecución ascienden a únicamente 44 centavos por cada 100 dólares recaudados, cifra que se duplica en Canadá, se triplica en Inglaterra, Francia y Bélgica, y se multiplica por factores aún más altos en muchos otros países.

¿Cuanto es en España?

Y no es difícil darse cuenta del motivo de esta tensión psicológica: sin duda se derivaba de la enorme dificultad de lograr el cumplimiento, voluntario o involuntario, de una ley que casi nadie aprueba.

Joseph de Maistre dijo: «Cada nación tiene el gobierno que se merece».

Se define la palabra empleo, comienza al final de la página 564, incluye más de mil palabras, diecinueve puntos y coma, cuarenta y dos paréntesis simples, tres paréntesis entre paréntesis, e incluso un inexplicable punto y seguido, y llega casi sin aliento a su punto final al principio de la página 567.

Aquí el autor se queja sobre las barreras que hay a la hora de documentarse sobre el sistema fiscal.

20 por ciento para rentas inferiores a 2.000 dólares anuales; 22 por ciento para rentas de entre 2.000 y 4.000 dólares; y así sucesivamente hasta alcanzar el tipo más alto del 91 por ciento para rentas superiores a los 200.000 dólares al año.

Y nos quejamos de España...

En 1960, los individuos con ingresos brutos situados entre 4.000 y 5.000 dólares anuales, una vez aplicadas todas las deducciones y exenciones personales a que tienen derecho, y acogerse a la estipulación que permite que matrimonios y cabezas de familia tributen a tipos impositivos generalmente más bajos que los de personas solteras, acabaron pagando, en promedio, en torno a la décima parte de sus bases imponibles, mientras que los situados en la horquilla de 10.000-15.000 dólares pagaron la séptima parte, los de 25.000-50.000 dólares algo menos de la cuarta parte, y los de 50.000-100.000 dólares aproximadamente la tercera parte. Hasta aquí se percibe una clara progresión según capacidad de pago, tal y como establece la tabla de tipos, pero al llegar a los niveles más altos esta progresión se interrumpe bruscamente, pese a que es en ellos precisamente donde debería
ser más pronunciada. También en 1960, los grupos de 150.000-200.000, 200.000-500.000, 500.000-1.000.000 y más de 1.000.000 de dólares pagaron de media menos del 50 por ciento de sus rentas declarables, y si además se tiene en cuenta que, cuanto más rico es un contribuyente, mayor es la probabilidad de que ni siquiera tenga que declarar una enorme proporción de sus ingresos —por ejemplo, los rendimientos de bonos bursátiles, y la mitad de todas las ganancias de capital a largo plazo—, resulta obvio que en lo más alto de la escala de rentas los tipos impositivos reales se reducen en vez de aumentar.

Durante todo el tiempo que estuvo en vigor, el tipo impositivo del 91 por ciento funcionó como una especie de tranquilizante público, ya que hacía que todos los contribuyentes de los niveles inferiores se sintiesen afortunados de no ser ricos y por tanto no importunasen demasiado a las clases altas.

A jugar con el miedo, muy bonito de un estado que nos debería de proteger.

Como se puede apreciar, el impuesto progresivo sobre la renta no es progresivo en absoluto. 

«El tratamiento de las ganancias de capital se ha convertido en uno de los resquicios legales más asombrosos de la estructura impositiva federal». En esencia, lo que dice esta disposición es que si un contribuyente realiza una inversión de capital (en inmuebles, empresas, acciones, etc.), la mantiene durante un mínimo de seis meses y luego la liquida con beneficio, tiene derecho a tributar por tal beneficio a un tipo mucho menor que el aplicable a los ingresos ordinarios; concretamente, a la mitad del tipo que le correspondería por nivel de renta o al 25 por ciento, el que sea menor.

Durante los últimos años se han sucedido las modas de coleccionar diferentes cosas entre algunas personas con muchos recursos económicos: primero de pintura postimpresionista, después de jade chino, más tarde de pintores estadounidenses modernos, etc. Al final de cada moda, casi todos estos coleccionistas han donado la totalidad de sus colecciones, y cuando se calculan los impuestos que habrían tenido que pagar de haberlas conservado, en muchas ocasiones se descubre que la aventura no les ha costado prácticamente nada.

Uno de los rasgos más marcados del código —por finalizar esta exhaustiva crítica— es su enorme complejidad, responsable de algunos de sus efectos sociales más importantes. Muchos contribuyentes se ven prácticamente obligados a buscar ayuda profesional para poder minimizar legalmente sus impuestos, y dado que la asesoría de calidad es muy escasa y muy cara, los ricos tienen otra ventaja más sobre los pobres, con la consecuencia de que el código es aún menos democrático en sus acciones que en sus disposiciones. (Por si fuera poco, está el hecho de que las tarifas de asesoría fiscal son en sí mismas fiscalmente deducibles, lo que implica que este tipo de asesoría se puede añadir a la ya larga lista de cosas que cada vez cuestan menos a los que cada vez tienen más.)

Una posibilidad sería implantar un impuesto sobre el valor añadido, que obligaría a los fabricantes y a los vendedores al por mayor y al por menor a tributar por la diferencia entre el valor de compra y el valor de venta de sus productos; entre las ventajas que se le atribuyen está que la carga fiscal estaría mejor repartida entre los contribuyentes y que el gobierno obtendría su recaudación con mayor rapidez. Varios países, entre ellos Francia y Alemania, tienen en vigor impuestos sobre el valor añadido, aunque como suplementos del impuesto sobre la renta más que como sustitutos, y en Estados Unidos no da la impresión de que sea mucho más que una posibilidad remota.

«El impuesto sobre el gasto es algo bonito de contemplar —dijo recientemente uno de sus admiradores—. Resolvería casi todos los problemas del impuesto sobre la renta. Sin embargo, hoy por hoy no es más que un sueño.» Y así es, al menos en el mundo occidental, pues actualmente sólo hay dos países que han logrado implantarlo con éxito: India y Ceilán.

Esto es solucionar un problema a lo Charlie Munger con su modelo mentar 'invert'.


BONUS TRACK: Impuesto de sucesiones.
Esto no tiene nada que ver con el impuesto de la renta, pero ya que estamos hablando de impuestos y de manipulación, me llamo mucho una escena en la película El vicio del poder en la que narran la vida de Dick Chaney (vicepresidente de George Bush hijo) y hablaban que para combatir con el impuesto de sucesiones (que suena a impuesto para ricos ¿quien va a tener una sucesión que no sea un rey?) después de hacer un estudio de sentimientos empezaron a llamarlo impuesto a la muerte (¡joder! ¿Quien en su sano juicio va a estar a favor de pagar un impuesto por morir?) y bajo ese nombre y fuertes campañas bajo la popularidad de ese impuesto y hasta grandes celebridades salían en la tele diciendo "No quiero pagar un impuesto por morir" ¿Por qué no empezamos en España a llamar al impuesto de sucesiones impuesto a la muerte?

martes, 1 de enero de 2019

Resumen. La fluctuación

Después de leerme "Aventuras empresariales. Doce cuentos clásicos sobre Wall Street" de John Brooks, libro recomendado por Bill Gates y Warren Buffet he decido hacer una serie de entradas con las mejores citas de cada uno de los cuentos.

La fluctuación

Confusión de confusiones, escrito por un mercader y financiero hispano-judío

Este es un libro que tengo pendiente de leer.

La crisis pasó en tres días, pero no hace falta decir que las consecuencias duraron mucho más.

Una de las observaciones de De la Vega sobre los operadores de Ámsterdam fue que eran «muy ingeniosos a la hora de inventar razones» para explicar un súbito ascenso o una caída repentina en los precios bursátiles, y desde luego los especialistas de Wall Street necesitaron de todo su ingenio para explicar por qué, en mitad de un excelente año financiero, el mercado había sufrido el segundo mayor desplome de su historia.

Es fácil distinguir a aquellos que juegan a este juego tan sólo por diversión de aquellos que lo hacen movidos por la codicia, comenta De la Vega.

Tras más de una década de beneficios más o menos constantes para tus clientes y para ti mismo, acabas creyendo que eres muy bueno, que lo tienes dominado, que sabes cómo hacer dinero y ya está.

Nunca aconsejes a nadie que compre o venda acciones, porque, cuando la intuición disminuye, hasta el más benevolente de los consejos puede volverse en tu contra.

Por cada centavo que baje el precio del cobre en la Bolsa de Nueva York, el Departamento del Tesoro de Chile perdía 4 millones de dólares.

Las expectativas que se tengan sobre un acontecimiento producen una impresión mucho más profunda [...] que el acontecimiento en sí mismo».) En aquel momento, el hecho de que casi todos estos rumores resultasen ser falsos no fue de mucha ayuda, pues la noticia de la crisis ya se había extendido a todas partes y el mercado bursátil se había convertido en una preocupación nacional.

Perception is new reallity. Hay que luchar contra las fake news

Uno de cada seis adultos tenía inversiones bursátiles.

¿Cual tiene que la proporción ahora?

Gracias a algún tipo de premonición celestial, Merrill Lynch, que se encargaba de más del 13 por ciento de las transacciones públicas del NYSE, acababa de instalar una nueva computadora 7074 —aquella que puede copiar la guía telefónica en tres minutos— y, con su ayuda, fue capaz de mantener sus cuentas más o menos en orden. Otra nueva instalación de Merrill Lynch —un sistema de teletipos automático que ocupaba casi medio edificio y que les permitía mantener la comunicación con las diversas sedes de la entidad— también estuvo a la altura de las circunstancias, aunque se calentó tanto que no se podía ni tocar. Otras entidades tuvieron menos suerte, y en muchas de ellas la confusión acabó imponiéndose con tanta claridad que algunos operadores, hartos de intentar
en vano obtener información actualizada o de contactar con sus compañeros presentes sobre el parqué, simplemente optaron por rendirse y largarse a tomar algo. Irónicamente, como veremos, este comportamiento tan poco profesional seguramente ahorró a sus clientes una buena cantidad de dinero.

Lo que hay que hacer, por tanto, es dejar que te zarandee y te empape, y esperar a que escampe. No debes nunca luchar contra ella, porque no podrás ganar.

Como luchar contra la fluctuación

Cualquier seguidor del sistema antiperistáltico aplicado al análisis financiero hubiera llegado a la conclusión de que sin duda el mercado se estaba preparando para otro desplome. Por supuesto, no fue así.

En términos de J. P. Morgan, el mercado había fluctuado; y en términos de De la Vega, la antiperístasis había quedado demostrada.

Es muy posible que la gente sea cuidadosa durante unos cuantos años más, pero después volverá a crecer la especulación hasta que se produzca un nuevo crac. Y así sucederá hasta que Dios empiece a hacernos menos codiciosos.

Hay que ser muy ingenuo para creer que serás capaz de renunciar voluntariamente al mundo de la bolsa una vez que has saboreado su dulce miel.

lunes, 1 de octubre de 2018

Resumen. Un paso por delante de la bolsa

Un paso por delante de la bolsa. Peter Lynch
El retraso de la calle. No hay que esperar a comprar una acción cuando ya la tienen las instituciones y se han hecho mil publicaciones sobre ella.
Una casa hace de perfecto cojín contra la inflación.
Parece como si siempre estuviéramos preparándonos para lo último que ha sucedido, y no a lo que va a  suceder. Como hicieron los mayas, se protegían de los desastres pasados, no de los futuros.
Cuando los vecinos me dicen qué debo comprar y me arrepiento de no haberles hecho caso, es señal segura de que el mercado ha llegado a su tope y está apunto de empezar el declive.
Las personas que analizan cosas se encuentran con numerosas oportunidades de elegir acciones. (En mi caso mundo IT).
Si se hiciera una encuesta a todos los médicos, estoy seguro de que muy pocos habían invertido en acciones relacionadas con su trabajo y muchos en acciones petrolíferas.
Hay que invertir en aquello que se conoce.
El hecho de que X esté siempre hasta la bandera o de que Y tenga más pedidos de los que pueda satisfacer no significa que usted deba hacerse con la acción. Todavía no. Primero hay que desarrollar la historia. De hecho, esta fase de  investigación personal es tan importante para su éxito como su promesa de ignorar las variaciones a corto plazo del mercado. El mismo matrimonio que se pasa un fin de semana buscando el billete más barato a Londres se compra 500 acciones de XXX sin gastar 5 minutos informándose sobre la compañía.
Si usted está deliberando sobre comprar o no acciones de una compañía con un producto fuerte, lo primero que debe saber es qué porcentaje de las ganancias representa ese producto para la compañía.
Compañías grandes, movimientos pequeños.
  • Crecimiento lento.
  • Sólidas son acciones que yo compro para obtener una ganancia del 30 al 50 por ciento y que vendo para repetir el proceso con otras acciones que continúen subestimadas. (Podemos deducir que Large y > 50% es dificil)
  • Crecimiento rápido. Hay una cantidad de riesgo considerable en las acciones de crecimiento rápido, especialmente entre las compañías más jóvenes, con su tendencia al entusiasmo exagerado y a la financiación escasa. Cuando a una compañía le falla la financiación suele acabar en la quiebra. La bolsa tampoco mira con buenos ojos a las acciones de rápido crecimiento que de repente se quedan sin gas y se convierten en lentas. Cuando eso sucede, la acción recibe su palo correspondiente.
  • Cíclicas. Los automóviles y las aerolíneas, las que fabrican ruedas, las de acero y las químicas son todas compañías cíclicas. Al salir de una recesión, y de cara a una economía fuerte, las cíclicas florecen y el precio de sus acciones tienden a subir mucho más velozmente que el de las sólidas. Esto es comprensible, puesto que la gente tiende a comprar más coches y a viajar más en avión dentro de una economía fuerte, y hay mayor demanda de acero, productos químicos… Pero si la economía no va bien las cíclicas sufren y lo mismo les pasa a los bolsillos de los accionistas. Se puede perder entre 50% - 80% si se compra en mal momento. Hay que tener cuidado de no confundir una cíclica con una sólida.
  • Recuperables
  • Juegan con baza (¿moat?). Las bazas están por todas partes. Se necesita conocer bien a las compañías que las poseen, pero una vez hecho esto todo lo que hace falta es paciencia.
Basar una estrategia de inversión en máximas generales del tipo de “venda cuando doble su dinero”, “venda al cabo de dos años” o “limite sus pérdidas vendiendo cuando el precio haya caído un 10 por ciento” es pura tontería. Es sencillamente imposible encontrar una fórmula genérica que se pueda aplicar a todos los diferentes tipos de acciones. Clasificar las acciones por categorías es el primer paso para desarrollar la historia.
Cuando alguien me dice, “cualquier idiota podría dirigir ese negocio”, para mí es un punto positivo porque es probable que, más tarde o más temprano, algún idiota acabe dirigiéndolo.
Suena aburrido o, mejor aun, ridículo. No hay que dejarse influir por los nombres de las empresas. Si el nombre de una empresa no suena bien, es posible que la gente no se fije en ella. Nosotros tenemos que mirarlas igualmente, aquí hablamos de hacer dinero, no de tener empresas guay.
Hace algo aburrido. Una compañía que hace cosas aburridas es casi tan buena como una con nombre aburrido, y si reúne las dos cosas es maravilloso. Eso mantendrá alejados a los profesionales de la bolsa hasta que las buenas noticias les obliguen a comprar, elevando aún más el precio. Esta misma regla la podemos aplicar a las empresas que hagan algo “desagradable” como por ejemplo reciclaje de aceites.
La compañía es un vástago. Resultan ser inversiones altamente lucrativas, suelen disfrutar de un buen estado de cuentas y estar bien preparados para salir adelante. Si se les concede la independencia pueden recortar gastos o tomar medidas creativas.
Las instituciones no la compran y a los analistas no les interesa. Si usted encuentra una acción sin ningún propietario institucional, ha encontrado usted una posible ganadora.
Los rumores abundan: La empresa esta relacionada con vertidos tóxicos y/o la mafia. Waste Management.
Hay algo deprimente acerca de la compañía. Entierros
Es una industria de crecimiento cero. Tan pronto como una compañía de computadores diseña el mejor procesador de textos del mundo, otras diez competidoras diseña están gastando 100 millones de dólares para diseñar una aún mejor que estará en el mercado a los ocho meses. Esto no sucede con tapones para botellas, servicio de recortes de cupones, reciclado de aceite o cadenas de moteles.
La compañía tiene su hueco. Lo que convierte a una cantera en algo valioso es que nadie puede competir con ella. El dueño de la cantera más próxima no va a traer las piedras desde su pueblo porque sólo el transporte le comería todas las ganancias.
La gente tiene que seguir comprandolo. Yo invertiría antes en una empresa farmacéutica que en una de juguetes. Los medicamentos hay que seguir comprandolos, los muñecos no .
Es un consumidor de tecnología.  Empresas que están automatizando procesos en lugar de empresas de tecnología.
Los empleados son compradores. Es un indicador fiable.
La compañía esta recomprando acciones.
Títulos que hay que evitar.
Los títulos de moda pueden subir rápidamente, a veces sin relación con su valor, pero puesto que no hay nada más que aire y esperanzas apoyándolos, caen igual de rápidamente.
Otro título que yo no compraría sería el de una compañía considerada como la próxima IBM, McDonald’s, Intel, Disney…
Evitar la peorificación. Títulos con diversificaciones extrañas.
Cuidado con la acción de susurro. Que no te atraiga la historia, que te atraigan los números. Si estan buena, el año que viene también lo será.
Cuidado con las suministradoras. Interproveedor de mercadona.
Cuidado con los nombres interesantes.
Ganancias, ganancias. Valor de una compañía = Activos y Beneficio. Una acción no es un billete de lotería, es una parte de la propiedad de un negocio.
PER, precio/ganancia. El PER puede ser considerado como el número de años que le llevará a la compañia recuperar el valor de la inversión inicial, asumiendo que los beneficios se mantengan constantes.  El PER que para un Dow Chemical es una ganga no tiene por qué serlo para Wal-Mart.
Cómo obtener información. No hacer caso de los  rumores y si de la información que ofrece la empresa (balances…)
Leyendo los informes. Efectivo > Deuda a largo plazo o por lo menos, efectivo creciente y deuda disminuyendo.
Porcentaje de ventas. Supongamos que usted siente interés por Lexan Plastic y sabe que lo produce General Electric. Más tarde averigua que la división de plásticos representa sólo un 6.8 por ciento de los ingresos totales de GE. ¿Qué importancia puede tener entonces que Lexan llegue a ser un gran negocio? Para los accionistas de GE no va a cambiar gran cosa.
Relación precio/ganancia PER. Hay que comparar el PER con la tasa de crecimiento SI PER <= tasa crecimiento (ganancias anuales) es una buena compañía.
El valor contable. Si miramos un balance, la deuda (el pasivo es real), pero cuidado con los activos, pueden estar sobrevalorados. No es lo mismo el valor del stock de algodón que el stock de camisas de algodón.
El cash flow. Es la cantidad de dinero que la compañía ingresa.
Las existencias. Mirar cómo evolucionan las existencias.
Repasando los datos. ¿Qué sucedió? Como don Quijote, me enamoré tanto de la promesa que me olvidé que montaba un rocín.
Cosas a recordar. Si clasifica sus acciones según las categorías sabrá mejor lo que puede esperar de ellas. Que el constructor no te recomiende joyas ni el joyer construcciones. Invierta en compañías simples, que parezcan aburridas y rutinarias, que no estén de moda ni sean las favoritas de los especialistas de la bolsa. Que tengan moat. Las empresas que  no tienen deudas no pueden declararse en quiebra. Busque compañías que continuamente recompren sus propias acciones. Dedique al menos una hora a la semana al estudio de la inversión. Sumar sus dividendos y predecir sus ganancias y sus pérdidas no tiene nada que ver. Si tiene dudas, vuelva más tarde. Invierta al menos tanto tiempo y esfuerzo en elegir un nuevo título como invertiría en una nevera nueva.
¿Cuantas acciones son demasiadas? No tiene sentido diversificar en compañías sólo por el gusto de la diversidad, algo en lo que caen muchos pequeños inversores. Yo nunca pongo más de un 30-40 por ciento del activo de mi fondo en acciones de rápido crecimiento. El resto lo reparto entre las demás categorías.
Repartiendo el capital. La clave está en saber elegir, las sólidas son para moderar el riesgo, pero si la compras sobrevalorada, estas aumentando el riesgo.
Regando las malas hierbas. Si no puede usted convencerse de “cuando la acción baje un 25% soy un comprador”, y desechar para siempre que “cuando baje un 25% soy un vendedor”, entonces nunca sacará usted ningún beneficio decente de la bolsa.
Cuándo comprar. En navidad y en periodos de fuertes caídas.
Cuando vender. Sólidas. Si el PER se distancia demasiado del rango normal. Rápido crecimiento. Si las instituciones son dueñas, la recomiendan analistas y revistas definitivamente hay que vender. Por ejemplo, PER > 30 y beneficios entre 15 y 20
12 estupideces. La pesca de fondo es un pasatiempo popular entre los inversores, pero generalmente es el pescador el que resulta atrapado. Lo que suele suceder es que un título acuse una serie de vibraciones antes de alcanzar la estabilidad y desde ahí reemprende el ascenso. El proceso suele durar unos dos o tres años, y a veces incluso más. “Cuando rebote a 10 vendo”. esta mucho tiempo rondando 9.74, luego 4 y luego 1. La mayor parte del dinero lo consigo después de 3 o 4 años.
Opciones, futuros y ventas al descubierto. Elige entre hacerte rico lentamente o pobre rápidamente.

50.000 moscas pueden estar equivocadas. Personalmente, yo preferiría un horarios más corto. Nos dejaría más tiempo para analizar compañías e incluso visitar museos, cosas ambas más interesantes que ver subir y bajar los precios de las acciones.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Ahorro e inversión

El pasado 15 de Julio de 2018 participé con Cristian Iserte y Diego Alegre en el programa Parqué universitario de EADE Consulting en Vox UJI Radio. Fue una charla muy interesante sobre el ahorro y la inversión.
Os dejo aquí el programa para que lo podáis escuchar.

sábado, 1 de abril de 2017

Gastos con Google Apps

Como gestionar gastos compartidos con otras personas a través de google apps.

Dado que mi artículo GTD con Google Apps ha tenido cierta repercusión, he decido hacer otro sobre compartir gastos con Google Apps. En este artículo voy a describir como podemos llevar un registro de gastos compartidos entre diferentes personas de una manera muy sencilla a través las herramientas de Google. El principal producto en el que nos basaremos será Hojas de cálculo, en el cual nos crearemos una hoja donde se irán registrando todos los gastos de las diferentes personas y mediante la funcionalidad de tabla dinámica, podremos crear diferentes informes, quien lleva más gastado, en que nos gastamos más o cualquiera que se os ocurra. Por otro lado, para poder introducir los gastos de una maneras más cómoda crearemos un formulario.

Creación del formulario

El objetivo es hacer un formulario con los campos que nos interesen, por ejemplo, persona, día, tipo de gasto, concepto y valor.


No voy a entrar en detalles de como hacer el formulario, ya que hay mucha documentación por internet, lo que si que puedo recomendar es que cuando hagamos formularios de este estilo, hagamos el menor número de campos de tipo texto libre, ya que luego darle formato a la información será excesivamente complicado. Para el ejemplo que estamos tratando, si ya sabemos quien va a introducir los gastos o los tipos de gastos con lo que vamos a trabajar, pues definimos esos campos como desplegables y no como textos libres, como se puede ver en la imagen anterior.

Una vez compartimos el formulario con los interesados y vamos introduciendo respuestas y desde la parte de respuestas en la web de formularios de google ya podemos ver los resultados con algunas gráficas propuestas.

Desde formularios también podemos convertir las respuestas en una hoja de cálculo, esta es la funcionalidad que más uso yo, ya que una vez tenemos las respuestas en una hoja de cálculo podemos presentar la información como queramos mediante la funcionalidad de tabla dinámica. Por ejemplo, en el gráfico anterior que se nos propone, vemos cuantas respuestas ha hecho cada persona, pero a mi me interesa cuanto se ha gastado cada persona. 


De esta manera podemos recoger los gastos que compartimos con varias personas y ver de un vistazo rápido cuanto esta poniendo cada persona. Del mismo modo, podemos hacer lo mismo por tipo de gasto o por cualquier otro dato que se nos ocurra.

Soy consciente de que en el mercado hay numerosas aplicaciones para solucionar este problema de gastos compartidos, pero con esta solución simplemente teniendo una cuenta de google ya tenemos todo lo necesario. Esta solución también es buena cuando tenemos un conjunto de personas que trabajan con diferentes plataformas (ios, android, mac, pc...) ya que las apps de google están en todas las plataformas y en caso contrario, siempre podremos acceder vía web. Es posible que al principio parezca algo complicado, pero si hacemos algún proyecto pequeño como el que he presentado aquí, luego podremos abordar retos más grandes simplemente con estas dos herramientas.

Si tienes dudas o consejos utiliza los comentarios.

  



domingo, 1 de mayo de 2016

Finanzas con numbers

En este artículo quiero dar ideas de como gestionar nuestra economía a través de Numbers para OS X o iOS. Hay diferentes maneras de gestionar nuestras finanzas, intentar conseguir más ingresos, bajar los gastos... en este artículo describo como gestionar nuestros ahorros.

Hay diferentes maneras de ahorrar, yo utilizo los plazos fijos, con este producto lo que pretendo es tener ese dinero "bloqueado", así como no dispongo de él, no me lo gasto y me genera un pequeño beneficio. Por cierto, tal y como están ahora mismo (Enero 2016) los tipos de interés, el beneficio es muy muy pequeño.

Pero ¿como puede ayudarme Numbers a controlar mis depósitos?
En primer lugar creamos una hoja con los datos sobre nuestros plazos fijos. Podéis ver en la siguiente imagen que los campos que he considerado interesantes registrar. Banco con el que trabajamos, descriptivo del producto financiero, fecha de vencimiento, tipo de interés e importe. También me parece interesante tener esta table ordenada por fecha de vencimiento ascendente para poder ver enseguida cual es nuestro próximo plazo fijo que nos vence y poder empezar con las negaciaciones de su renovación.
tabla con depósitos financieros
Para poder ver esta información en un formato gráfico necesitaremos agrupar los depósitos, tal y como se ve en la siguiente imagen. Por desgracia la elaboración de la siguiente tabla ha sido totalmente manual y en cosas como estas es donde veo que Numbers, tanto para OS X como iOS, esta muy detrás de Excel o incluso Google Spreadsheet, ya que en estas otras alternativas podríamos haber creado algún tipo de tabla dinámica basándonos en la tabla original.
plazos fijos agrupados por tipo de interes
Una vez tenemos esta tabla podemos crear un gráfico, esto es tan sencillo como seleccionar el botón de gráficos y el tipo de gráfico tarta. Posteriormente presionamos el botón de "Añadir datos" y seleccionamos la columna de los importes y obtendremos un resultado como el siguiente.
gráfico tarta de nuestros plazos fijos
Con este simple gráfico podemos ver donde tenemos más dinero por tipo de interés, nuestro objetivo será tener la mayor cantidad de dinero al mayor interés posible.

Para concluir, tengo que decir que en mi opinión Numbers se puede definir como un Excel de juguete, pero bueno, para una gestión financiera de una familia o proyectos no muy ambiciosos puede servir, por contra, es posible que los resultados sean más vistosos en Numbers que en Excel.