domingo, 1 de septiembre de 2019

Cambios disruptivos

A veces pienso en mi madre, que ha pasado de tener un único teléfono para todo el pueblo a comunicarse conmigo por videoconferencia. Yo me considero joven, pero creo que he visto el nacimiento de cambios importantísimos para nuestra sociedad (internet) y los que me quedan por ver, ahora si, esta en mi mano adaptarme a esos cambios y no mirar para otro lado, puesto que son inevitables. Hoy he alquilado por primera vez una moto eléctrica de blinkee y quiero compartirlo porque me ha parecido una experiencia futurista. El proceso de alta es rápido y sencillo y en tan solo unos minutos, me he dado de alta, he bajado a la calle y he alquilado una moto para ir a ver a unos amigos. Los cambios disruptivos no llegan y de la noche a la mañana lo cambian todo, sino que llegan y poco a poco se van incrustando en nuestro día a día y creo que el consumo colaborativo ha llegado para quedarse. ¿Para que quiero yo una moto si no la uso? Paga la moto, un parking, impuestos (¡como no!), seguro... Sin embargo si un día estoy con mi mujer y quiero moverme por la ciudad de manera rápida, pues alquilo una moto y la uso, tengo “la experiencia” por menos de 5 euros. Y encima solo disfruto de la parte emocional de lo que es tener una moto, que es básicamente conducirla, de los seguros e impuestos ya se encargan otros por mi, en este caso blinkee.

jueves, 1 de agosto de 2019

Entrevista independencia financiera

Hace una semanas entrevisté a Miguel Oury y hablamos sobre la educación financiera y su método de inversión, el buy & hold. Además también hablamos de 2040 hacía la IF, un grupo en Castellón donde quedamos cada 15 días para hablar sobre ahorro, inversión y todo lo relacionado con la cultura financiera.

lunes, 1 de julio de 2019

Entrevista asesor financiero y proceso de selección

Continuo con la asociación eade consulting colaborando en el programa de radio parqué universitario en vox uji radio.
En este programa entreviste a Cristian Iserte y nos detalló en que consiste la figura del asesor financiero.



En este otro programa pude entrevistar a Sandra Fornés para que detallara a toda la comunidad universitaria cuales son las fases de un proceso de selección y consejos para afrontar una entrevista de trabajo.

sábado, 1 de junio de 2019

Entrevista a Objetivo 2035

Los amigos de eade consulting y Cristian Iserte me han permitido volver a participar en su programa parqué universitario de vox uji radio. En está ocasión pude entrevistar a Manuel, el fundador el grupo Objetivo 2035. Para quien no lo sepa Objetivo 2035 es un grupo en el que comparten información y formación financiera de manera totalmente altruista. En la parte inicial del programa podréis escuchar unos consejos para afrontar cualquier tipo de examen. Espero que disfrutéis del programa.





miércoles, 1 de mayo de 2019

Xerox Xerox Xerox Xerox

Aquí os dejo algunas citas destacadas del capítulo Xerox xerox xerox xerox del libro Aventuras empresariales.

¿Para qué necesitamos muchas copias de este o aquel documento? No harían más que ocupar espacio, serían una tentación para ojos curiosos, y además un desperdicio de papel.

Puede parecer algo paradójico que este gran crecimiento coincidiese con el rápido ascenso del teléfono, pero en realidad no lo es tanto, pues a lo largo de la historia se ha demostrado una y otra vez que el aumento de la comunicación entre personas por el método que sea, lejos de limitarse a cumplir su propósito, invariablemente crea la necesidad de más y más comunicación.

Todo aquel que hubiese adquirido acciones a finales de 1959 y las hubiese conservado hasta 1967 habría visto cómo su inversión se multiplicaba por 66, y quien hubiese tenido la extraordinaria visión de futuro de comprar Haloid en 1955 se habría encontrado con unos asombrosos rendimientos 180 veces superiores a su inversión.

Fijar objetivos elevados, tener aspiraciones casi inalcanzables, infundir en la gente la seguridad de que se puede lograr cualquier cosa, es tanto o más importante que mantener un balance equilibrado.

Hasta entonces, la gran ventaja de Xerox había sido la misma de la que suelen disfrutar las empresas pioneras en la oferta de un producto o servicio de gran éxito: la posibilidad de cobrar por él un precio elevado, aprovechando la falta de competencia.

Como resulta inevitable que suceda con todos los avances tecnológicos, este gran invento, que hace unos años constituía una fabulosa novedad, pronto pasará a ser un producto común y corriente, al alcance de todo el mundo». Poco a poco, el sector se estaba inundando de nuevos productores baratos. Una empresa, en una carta enviada a sus accionistas en mayo, incluso preveía que en un futuro no muy lejano se llegaría a poder vender máquinas copiadoras «como juguetes» por poco más de 10 o 20 dólares (de hecho, un modelo de 1968 se puso a la venta por 30 dólares), e incluso llegó a aventurar que algún día las copiadoras se ofrecerían gratis para promocionar las ventas de papel, de la misma forma en que ya era tradición regalar maquinillas de afeitar para promocionar la venta de cuchillas.

En 1966 se podía adquirir una unidad por 27.500 dólares, o bien alquilarla por 25 dólares al mes, y al menos unos 49 dólares en copias, a 4 centavos cada una. Estos precios estaban deliberadamente fijados para hacer más atractivo el alquiler que la compra, pues Xerox había calculado que así obtenía mayores beneficios.

Esa sangre fría resultó estar totalmente justificada, ya que en menos de un mes las acciones habían recuperado todas sus pérdidas, y unos meses después alcanzaron un máximo histórico.

Todo el mundo estaba entusiasmado con el proyecto. Los sindicatos olvidaron temporalmente sus quejas y agravios, y los jefes olvidaron sus rangos profesionales. Llegó un momento en que era difícil distinguir a un ingeniero de un obrero. Nadie era capaz de desconectar del trabajo: si por ejemplo se te ocurría ir al laboratorio un domingo, cuando la cadena de montaje estaba inactiva, la mayoría de las veces encontrabas a más de uno realizando algún ajuste o simplemente yendo de aquí para allá admirando el trabajo realizado. En otras palabras, la 914 estaba por fin en camino.»











lunes, 1 de abril de 2019

Estudio 200 más ricos de España

Recientemente el periodico el mundo ha publicado un listado con los 200 más ricos de España con muchísima información de cada uno. En mi opinión ha sido una lástima que no hayan agregado toda esa cantidad de información y les invito a hacerlo para próximas ediciones. Por mi parte antes de empezar con la visualización de datos quiero pedir disculpas de antemano por si he cometido algún error, hay que tener en cuenta que he recopilado los datos de manera manual y puedo haberme equivocado, si alguien detecta algún error le invito a utilizar los comentarios.

Vamos a intentar sacar perfiles sobre estos 200 más ricos con el fin de poder sacar algunas conclusiones. Vamos a empezar con la edad, ¿a que edad la gente más pudiente adquiere su máximo apogeo? A los setenta es cuando tenemos mas ricos en España. ¿Por qué si sumamos todas las categorías no obtenemos 200? Porque algunos ricos están considerados como familias y por lo tanto no hay información sobre la edad, además de que la edad no está informada en todos.

En el siguiente gráfico sobre las edades de nuestros ricos no hacemos ningún tipo de agrupación y podemos ver que el más joven tiene 41 años y el mayor 93

¿Dónde viven nuestros ricos? Este gráfico me parece muy curioso, en primer lugar me sorprende la cantidad de ricos que hay Cataluña respecto al resto de comunidades autónomas, ¿puede este dato estar relacionado con el fuerte independentismo? También me parece curioso que como opinión personal tenía en la cabeza una posición más fuerte del País Vasco, y sin embargo está al mismo nivel que Galicia o la Comunidad Valenciana. Curioso también la cantidad de empates, parece que se haya dividido el mapa a propósito. Por último salvo error, creo que la única no representada es Navarra.
Vamos a profundizar en los orígenes de nuestros ricos, en este caso, vamos a mostrar que porcentaje de los ricos vienen de familias poderosas desde muchas generaciones frente a cuanta gente ha sido capaz de formar un patrimonio lo suficientemente grande para estar en el top 200 de España.


Este dato no me parece muy positivo, sobre todo frente a toda el vorágine de información sobre la igualdad de oportunidades, y mensajes mega optimistas del tipo "si quieres puedes llegar a donde tu quieras"... ¡Ojo! con esto no quiero decir que haya que dejar nuestro futuro de cara al destino, creo que para prosperar hay que trabajar duro, pero bueno, el dato está ahí para que cada uno lo interprete como quiera.

Ahora vamos a ver la distribución por sexos, hay que aclarar que los siguientes porcentajes son respecto a ese 50,5% que no viene de patrimonio familiar. Si miramos la distribución de este 50,5% el dato puede ser desolador en términos de igualdad, pero insisto, aquí solo se esta analizando la mitad de la muestra.


¿Cómo les ha ido a nuestros ricos en 2018? Este dato también me ha parecido muy interesante, 2018 ha sido un año malo para las bolsas más importantes de todo el mundo, abajo en las fuente dejo un artículo relacionado, sin embargo, más de la mitad de los 200 más ricos de España han sido capaces de incrementar su patrimonio.


Aquí se podría hacer la fácil afimarción de los ricos siempre ganan, pero yo no creo que sea así, lo que si que es cierto que la gente con más preparación, más recursos y más contactos tiene una probabilidad mayor de obtener mejores resultados, pero esto es pura lógica. Pero ádemas un dato que me ha resultado bastante curiosos, es que aproximadamente la mitad (48%) de los ricos, no tiene nada invertido en bolsa y al haber sido un mal año en general para las bolsas, esto puede ayudar a la justificación del éxito de nuestros ricos en 2018. Con esto, puedo introducir el siguiente gráfico que muestra cuanto tienen invertido en bolsa, ese 52% del total que si que invierte en renta variable.

Me ha sorprendido ver como 54,5% de los 200 más ricos de España "solo" tienen entre un 0 y 10 por ciento de su patrimonio invertido en bolsa. Por último independientemente de que el patrimonio este invertido en bolsa vamos a ver como se distribuyen los sectores en los que participan.


Me parece interesante comparar esta distribución, con un producto financiero que refleje la economía mundia, como por ejemplo, el fondo Amundi Index MSCI World. Index MSCI World viene de un índice que pertenece a Morgan Stanley donde representa la economía mundial mediante las empresas que cotizan en bolsa. Vamos a ver las diferencias entre este indice y como tienen distribuido su patrimonio, los más ricos de España.

Sector Index World % Ricos España % Diferencia
Industria 10,9 23,8 12,9
Cíclico 11,5 21,8 10,3
Defensivo 8,8 21,3 12,5
Inmobiliario 2,7 15,1 12,4
Salud 12,9 5,4 7,5
Finanzas 17,8 5 12,8
Energía 6,4 2,9 3,5
Materias primas 4,4 1,7 2,7
Telecomunicaciones 3,7 0,8 2,9
Servicios públicos 3,11 0 3,11
Tecnología 17,3 0 17,3

De esta tabla podemos sacar numerosas conclusiones, si observamos la mayor diferencia entre el peso del indice mundial y los más ricos de España, salta a la vista el sector de la tecnología, uno de los sectores más importantes del mundo y nuestros ricos no están invertidos en él. ¿En qué situación deja España este dato? Otra percepción curiosa sobre los sesgos que tenemos, al ver solo el porcentaje de como invierten nuestros ricos puede parecer que un 15,1% en el sector inmobiliario puede parecer "poco" sobre la percepción que podamos tener de que España es un país muy vinculado al rendimiento que tenga la construcción y la venta inmobiliaria, sin embargo si lo comparamos con el resto del mundo, tan sólo un 2,7 si que somos un país que esta sobre invertido en el sector inmobiliario. Otro dato curioso es el porcentaje de inversión en el sector financiero un 5% para los ricos de España contra un 17,8 en el indice mundial. Desde una opinión totalmente subjetiva, me da la sensación de que la banca tiene un fuerte peso en la economía Española y que de los 200 más ricos de España, sólo un 5% tengan su patrimonio en el sector financiero me parece muy poco. Un motivo puede ser que la gran mayoría de los bancos españoles sean compañías cotizadas un bolsa.

Para terminar, me gustaría hacer una serie de recomendaciones para futuros artículos que pueda hacer "el mundo" o algún otro medio de comunicación. Es muy morboso saber quienes son los más ricos de España, edad, de donde proviene su fortuna... pero estoy seguro que podría ampliarse un poco más la información con datos con los cuales pudiéramos empatizar o no con esta clase social, como por ejemplo, podría ser interesante saber cuantos puestos de trabajo generan estos ricos o cuanto dinero pagan de impuestos. Por otro lado, también me gustaría que hicieran algún tipo de análisis con datos agregados como este, incluyendo por ejemplo otras categorías como por ejemplo la educación ¿pública o privada? ¿qué centro educativo tiene más ricos? y ese tipo de análisis.

Fuentes:
Los 200 más ricos de España en 2019
La Bolsa decepciona en 2018
Amundi Index MSCI World

viernes, 1 de marzo de 2019

El impuesto sobre la renta

Sigo con mi serie de artículos sobre las citas más relevantes del libro Aventuras empresariales.

En este caso, el capítulo El impuesto federal sobre la renta, es uno de los que mas me ha impactado del libro.

La recaudación del año fiscal que finalizó el 30 de junio de 1964 ascendió a un total de 112.000 millones de dólares, de los cuales cerca de 54.500 millones procedían del impuesto sobre la renta individual, y 23.300 millones de los impuestos aplicados a las empresas.

Esta cita hace referencia a datos de Estados Unidos, y yo me pregunto, ¿Por qué cobramos más impuestos a las personas que a las empresas?

Está claro que en general ya no se crea ninguna empresa, ni se gestiona ni un día una ya creada, sin una cuidadosa consideración del impuesto sobre la renta, y aquellos que no lo han hecho así han perdido su fortuna, su reputación, o ambas cosas.

Pero en realidad ofrece tal variedad de trampillas de escape tan prácticas que casi nadie, por muy rico que sea, se ve obligado ni de lejos a pagar las tasas más altas.

En este capítulo, el autor da numerosos ejemplos de como a priori, parece que los impuestos están definidos para que la gente que más dinero genere más pague, pero a efectos prácticos esto no es así.

Sino que además dificulta enormemente que el ciudadano corriente pueda calcularlo y sortearlo sin ayuda. Según sus críticos, esto conduce a una situación poco democrática, ya que únicamente los más ricos pueden permitirse pagar la onerosa asesoría profesional necesaria para minimizar legalmente sus impuestos.

Ya que el gobierno no da las claves para una fiscalidad eficiente, debemos estudiar más sobre estos temas para poder optimizar el pago de nuestros impuestos. Por otro lado también me hace pensar de que debemos relativizar más los gastos que tenemos, a veces una super cena de 100€ nos parece barata y sin embargo pagar ese dinero para un asesor nos parece caro.

Cletus, hemos de asumir que vivimos en la era de los impuestos. Mires adonde mires, te encontrarás con uno», comenta un abogado a otro en el libro de relatos cortos de Louis Auchincloss titulado Powers of attorney («Poderes notariales»), y el otro, un conservador, apenas puede plantear una débil objeción.

Esta es una buena reflexión, ten en cuenta que cada vez que compras algo, estas pagando impuestos a los políticos corruptos. Parece una tontería pero a mi esta reflexión me ha hecho ser menos consumista.

Hasta el siglo XIX únicamente se llevaron a cabo dos intentos de implantación de impuestos sobre la renta: uno en Florencia durante el siglo XV, y otro en Francia durante el XVIII, y en términos generales ambos fueron meros intentos de codiciosos gobernantes de esquilmar a sus súbditos. El caso francés, en palabras de esa misma autoridad, «pronto se vio plagado de abusos», y acabó siendo «una imposición injusta y completamente arbitraria sobre las clases menos pudientes», lo que sin duda tuvo su influencia en el fervor homicida que años después dominaría la Revolución francesa.

Este párrafo es gloria bendita, ¿en que momento de la historia nos atracaron con el impuesto a la renta y no hicimos nada?

De hecho, si se repasa la historia de los impuestos, se ve que la reacción inicial es siempre la misma, de oposición estridente y furibunda, pero que a medida que va pasando el tiempo el impuesto comienza a ganar fuerza y las voces de sus enemigos van quedando silenciadas.

¿Por que olvidamos?

En cuanto a Estados Unidos, cuyo enorme volumen de recaudación y la aparente docilidad de sus contribuyentes son hoy en día la envidia de muchos gobiernos.

Esta afirmación me gusta, por que seguro que si preguntas a un español, podrías decir la misma frase cambiando Estados Unidos por España. Eso si, no es excusa para no intentar las cosas que son mejorables.

En general, la historia del impuesto sobre la renta desde 1913 se ha centrado en el incremento de los tipos y en la periódica aparición de cláusulas especiales para permitir que los sectores económicos más ricos puedan eludir la inconveniencia de pagar los elevados porcentajes que deberían por su nivel de ingresos.

De repente, el impuesto sobre la renta se convirtió en un impuesto de masas. Y así continúa siendo en la actualidad.

Por paradójico que pueda parecer, el impuesto sobre la renta estadounidense ha pasado de ser un impuesto de tipo reducido aplicado a los más ricos a un impuesto de tipos elevados aplicado sobre todo a las clases media y baja.

Bendito sistema de bienestar.

Sean cuales sean los defectos de la ley del impuesto sobre la renta de Estados Unidos, está fuera de toda duda que se trata de la ley fiscal con mayor tasa de cumplimiento del mundo, y eso que hoy en día se aplican impuestos sobre la renta en todas partes, de oriente a occidente y de polo a polo. (Prácticamente la totalidad de las nuevas naciones que han aparecido durante los últimos años han adoptado medidas para recaudación de impuestos sobre la renta de sus habitantes.

Existen numerosas evidencias que demuestran la superioridad de la eficiencia en la recaudación de impuestos en Estados Unidos: por ejemplo, los costes de administración y ejecución ascienden a únicamente 44 centavos por cada 100 dólares recaudados, cifra que se duplica en Canadá, se triplica en Inglaterra, Francia y Bélgica, y se multiplica por factores aún más altos en muchos otros países.

¿Cuanto es en España?

Y no es difícil darse cuenta del motivo de esta tensión psicológica: sin duda se derivaba de la enorme dificultad de lograr el cumplimiento, voluntario o involuntario, de una ley que casi nadie aprueba.

Joseph de Maistre dijo: «Cada nación tiene el gobierno que se merece».

Se define la palabra empleo, comienza al final de la página 564, incluye más de mil palabras, diecinueve puntos y coma, cuarenta y dos paréntesis simples, tres paréntesis entre paréntesis, e incluso un inexplicable punto y seguido, y llega casi sin aliento a su punto final al principio de la página 567.

Aquí el autor se queja sobre las barreras que hay a la hora de documentarse sobre el sistema fiscal.

20 por ciento para rentas inferiores a 2.000 dólares anuales; 22 por ciento para rentas de entre 2.000 y 4.000 dólares; y así sucesivamente hasta alcanzar el tipo más alto del 91 por ciento para rentas superiores a los 200.000 dólares al año.

Y nos quejamos de España...

En 1960, los individuos con ingresos brutos situados entre 4.000 y 5.000 dólares anuales, una vez aplicadas todas las deducciones y exenciones personales a que tienen derecho, y acogerse a la estipulación que permite que matrimonios y cabezas de familia tributen a tipos impositivos generalmente más bajos que los de personas solteras, acabaron pagando, en promedio, en torno a la décima parte de sus bases imponibles, mientras que los situados en la horquilla de 10.000-15.000 dólares pagaron la séptima parte, los de 25.000-50.000 dólares algo menos de la cuarta parte, y los de 50.000-100.000 dólares aproximadamente la tercera parte. Hasta aquí se percibe una clara progresión según capacidad de pago, tal y como establece la tabla de tipos, pero al llegar a los niveles más altos esta progresión se interrumpe bruscamente, pese a que es en ellos precisamente donde debería
ser más pronunciada. También en 1960, los grupos de 150.000-200.000, 200.000-500.000, 500.000-1.000.000 y más de 1.000.000 de dólares pagaron de media menos del 50 por ciento de sus rentas declarables, y si además se tiene en cuenta que, cuanto más rico es un contribuyente, mayor es la probabilidad de que ni siquiera tenga que declarar una enorme proporción de sus ingresos —por ejemplo, los rendimientos de bonos bursátiles, y la mitad de todas las ganancias de capital a largo plazo—, resulta obvio que en lo más alto de la escala de rentas los tipos impositivos reales se reducen en vez de aumentar.

Durante todo el tiempo que estuvo en vigor, el tipo impositivo del 91 por ciento funcionó como una especie de tranquilizante público, ya que hacía que todos los contribuyentes de los niveles inferiores se sintiesen afortunados de no ser ricos y por tanto no importunasen demasiado a las clases altas.

A jugar con el miedo, muy bonito de un estado que nos debería de proteger.

Como se puede apreciar, el impuesto progresivo sobre la renta no es progresivo en absoluto. 

«El tratamiento de las ganancias de capital se ha convertido en uno de los resquicios legales más asombrosos de la estructura impositiva federal». En esencia, lo que dice esta disposición es que si un contribuyente realiza una inversión de capital (en inmuebles, empresas, acciones, etc.), la mantiene durante un mínimo de seis meses y luego la liquida con beneficio, tiene derecho a tributar por tal beneficio a un tipo mucho menor que el aplicable a los ingresos ordinarios; concretamente, a la mitad del tipo que le correspondería por nivel de renta o al 25 por ciento, el que sea menor.

Durante los últimos años se han sucedido las modas de coleccionar diferentes cosas entre algunas personas con muchos recursos económicos: primero de pintura postimpresionista, después de jade chino, más tarde de pintores estadounidenses modernos, etc. Al final de cada moda, casi todos estos coleccionistas han donado la totalidad de sus colecciones, y cuando se calculan los impuestos que habrían tenido que pagar de haberlas conservado, en muchas ocasiones se descubre que la aventura no les ha costado prácticamente nada.

Uno de los rasgos más marcados del código —por finalizar esta exhaustiva crítica— es su enorme complejidad, responsable de algunos de sus efectos sociales más importantes. Muchos contribuyentes se ven prácticamente obligados a buscar ayuda profesional para poder minimizar legalmente sus impuestos, y dado que la asesoría de calidad es muy escasa y muy cara, los ricos tienen otra ventaja más sobre los pobres, con la consecuencia de que el código es aún menos democrático en sus acciones que en sus disposiciones. (Por si fuera poco, está el hecho de que las tarifas de asesoría fiscal son en sí mismas fiscalmente deducibles, lo que implica que este tipo de asesoría se puede añadir a la ya larga lista de cosas que cada vez cuestan menos a los que cada vez tienen más.)

Una posibilidad sería implantar un impuesto sobre el valor añadido, que obligaría a los fabricantes y a los vendedores al por mayor y al por menor a tributar por la diferencia entre el valor de compra y el valor de venta de sus productos; entre las ventajas que se le atribuyen está que la carga fiscal estaría mejor repartida entre los contribuyentes y que el gobierno obtendría su recaudación con mayor rapidez. Varios países, entre ellos Francia y Alemania, tienen en vigor impuestos sobre el valor añadido, aunque como suplementos del impuesto sobre la renta más que como sustitutos, y en Estados Unidos no da la impresión de que sea mucho más que una posibilidad remota.

«El impuesto sobre el gasto es algo bonito de contemplar —dijo recientemente uno de sus admiradores—. Resolvería casi todos los problemas del impuesto sobre la renta. Sin embargo, hoy por hoy no es más que un sueño.» Y así es, al menos en el mundo occidental, pues actualmente sólo hay dos países que han logrado implantarlo con éxito: India y Ceilán.

Esto es solucionar un problema a lo Charlie Munger con su modelo mentar 'invert'.


BONUS TRACK: Impuesto de sucesiones.
Esto no tiene nada que ver con el impuesto de la renta, pero ya que estamos hablando de impuestos y de manipulación, me llamo mucho una escena en la película El vicio del poder en la que narran la vida de Dick Chaney (vicepresidente de George Bush hijo) y hablaban que para combatir con el impuesto de sucesiones (que suena a impuesto para ricos ¿quien va a tener una sucesión que no sea un rey?) después de hacer un estudio de sentimientos empezaron a llamarlo impuesto a la muerte (¡joder! ¿Quien en su sano juicio va a estar a favor de pagar un impuesto por morir?) y bajo ese nombre y fuertes campañas bajo la popularidad de ese impuesto y hasta grandes celebridades salían en la tele diciendo "No quiero pagar un impuesto por morir" ¿Por qué no empezamos en España a llamar al impuesto de sucesiones impuesto a la muerte?

viernes, 1 de febrero de 2019

Resumen. El destino del Edsel

El Edsel había sido diseñado, bautizado, fabricado y promocionado ateniéndose demasiado estrictamente a los resultados de las encuestas de opinión pública y a los de su prima pequeña, la investigación motivacional, y llegaron a la conclusión de que, cuando la gente siente que está siendo cortejada de forma tan calculadora y deliberada, en la mayoría de los casos tiende a dar la espalda al pretendiente excesivamente solícito en favor de otro menos atento, pero más espontáneo.

Su razonamiento era que si lograban llegar a la correcta elección del tipo «sí o no» en todas y cada una de estas ocasiones, entonces sin duda acabarían creando el coche perfecto a nivel estilístico, o al menos un coche que fuese a la vez único y familiar. Sin embargo, actualmente Krafve reconoce que le resultó realmente difícil adaptar el proceso creativo al yugo de este sistema.

Proyección de imagen = Sin embargo, las apariencias son importantes, y Wallace ha reconocido que durante su período en Ford exageró conscientemente su aire de académico profesional por la ventaja que le ofrecía a la hora de negociar con los sencillos y prácticos diseñadores de Dearborn.

“En realidad no existe gran diferencia en el mecanismo básico de un Chevrolet de 2.000 dólares y un Cadillac de 6.000 dólares —recuerda—. Si retiramos todo lo superfluo, básicamente son la misma cosa.

Podemos conjeturar que las mujeres que conducen su propio coche probablemente tienen un empleo, y que tienen más movilidad que las que no lo tienen, y que se sienten realizadas por acceder a un papel tradicionalmente masculino. Sin embargo, [...] no cabe duda de que por mucha gratificación que les proporcionen sus coches, y sea cual sea el simbolismo social que asocien a sus automóviles, siguen queriendo parecer mujeres. Tal vez mujeres más seguras de sí mismas, sofisticadas y cosmopolitas, pero mujeres al fin y al cabo.

Rover («trotamundos»)

"Altair", sencillamente porque figuraría en primer lugar en prácticamente todas las listas alfabéticas de coches y tendría una ventaja similar a la de la abeja en el mundo animal.

Lo peor que podría pasar sería que la publicidad compitiese con el coche —explicó Cone a la prens —. Esperamos que nadie diga nunca: “Oye, ¿has visto el anuncio del Edsel en tal periódico/revista/televisión?”, sino que lo que digan una y otra vez sea: “¡Eh, ¿has visto el Edsel?!”, o tal vez “¡¿Has visto ya el nuevo coche!?”. Ésta es la diferencia entre hacer publicidad y vender.»

Se enviaron un millón y medio de cartas firmadas por Krafve a propietarios de coches de gama media instándoles a acercarse a sus distribuidores locales para probar el Edsel de forma totalmente gratuita, añadiendo que todos los que lo hicieran recibirían un modelo a escala del coche (de unos veinte centímetros), tanto si optaban por comprar el de tamaño real como si no. La División Edsel asumió el coste de estos modelos a escala, hecho que mucha gente interpretó como un síntoma de desesperación.

laid an egg («Por qué metió la pata»)

La empresa hubiese ahorrado dinero si en 1955 hubiese decidido no introducir el Edsel y además regalar 110.810 ejemplares de su otro automóvil de precio similar, el Mercury.

Con frecuencia, a las grandes empresas se las acusa de manipular el mercado en su beneficio, de controlar los precios, y en general de dictar al consumidor lo que debe consumir. Sin embargo, ayer mismo la Ford Motor Company anunció que su experimento de dos años con un nuevo coche de gama media, el Edsel, ha llegado a su fin [...] por falta de compradores. Y ello a pesar de ser capaz de manipular el mercado y de obligar a los consumidores a comprar exactamente lo que la empresa quiere que compren. [...] La razón es, sencillamente, que contra los gustos no se puede luchar. En lo que a dictar se refiere, sin duda es el consumidor el que es un dictador sin igual.

Es cierto que pasó por dificultades en 1958, cuando, en parte a causa del fracaso del Edsel, sus ingresos netos por acción cayeron de 5,40 a 2,12 dólares, los dividendos por acción de 2,40 a 2,00 dólares, y su precio de mercado en bolsa desde 60 dólares en 1957 a menos de 40 en 1958; sin embargo, todas estas pérdidas se recuperaron con creces en 1959, cuando estas cifras ascendieron respectivamente hasta 8,24, 2,80, y un máximo histórico de 90 dólares, y en 1960 y 1961 la situación mejoró aún más. Así pues, los 280.000 accionistas registrados en los libros de Ford en 1957 tuvieron poco de lo que quejarse, a menos que tomasen la precipitada decisión de vender durante el pánico del Edsel.

Krafve, por ejemplo, pasó a trabajar durante dos meses como asistente de Robert S. McNamara, por entonces vicepresidente de la División Ford (y más tarde secretario de Defensa de Estados Unidos con J. F. Kennedy y Lyndon Johnson, y aún más tarde presidente del Banco Mundial), y después un año como jefe de personal en la sede central de la empresa. Tras dejar Ford, pasó a ser el vicepresidente, y más tarde el presidente, de la Raytheon Company, de Waltham, Massachusetts, una empresa puntera especializada en tecnología electrónica. Y a mediados de los años sesenta se trasladó a la costa Oeste para trabajar como consultor financiero con un elevado sueldo.

En el mundo de la industria se puede sufrir un bache de vez en cuando, pero siempre se sale adelante si te niegas a sentirte derrotado por dentro.

martes, 1 de enero de 2019

Resumen. La fluctuación

Después de leerme "Aventuras empresariales. Doce cuentos clásicos sobre Wall Street" de John Brooks, libro recomendado por Bill Gates y Warren Buffet he decido hacer una serie de entradas con las mejores citas de cada uno de los cuentos.

La fluctuación

Confusión de confusiones, escrito por un mercader y financiero hispano-judío

Este es un libro que tengo pendiente de leer.

La crisis pasó en tres días, pero no hace falta decir que las consecuencias duraron mucho más.

Una de las observaciones de De la Vega sobre los operadores de Ámsterdam fue que eran «muy ingeniosos a la hora de inventar razones» para explicar un súbito ascenso o una caída repentina en los precios bursátiles, y desde luego los especialistas de Wall Street necesitaron de todo su ingenio para explicar por qué, en mitad de un excelente año financiero, el mercado había sufrido el segundo mayor desplome de su historia.

Es fácil distinguir a aquellos que juegan a este juego tan sólo por diversión de aquellos que lo hacen movidos por la codicia, comenta De la Vega.

Tras más de una década de beneficios más o menos constantes para tus clientes y para ti mismo, acabas creyendo que eres muy bueno, que lo tienes dominado, que sabes cómo hacer dinero y ya está.

Nunca aconsejes a nadie que compre o venda acciones, porque, cuando la intuición disminuye, hasta el más benevolente de los consejos puede volverse en tu contra.

Por cada centavo que baje el precio del cobre en la Bolsa de Nueva York, el Departamento del Tesoro de Chile perdía 4 millones de dólares.

Las expectativas que se tengan sobre un acontecimiento producen una impresión mucho más profunda [...] que el acontecimiento en sí mismo».) En aquel momento, el hecho de que casi todos estos rumores resultasen ser falsos no fue de mucha ayuda, pues la noticia de la crisis ya se había extendido a todas partes y el mercado bursátil se había convertido en una preocupación nacional.

Perception is new reallity. Hay que luchar contra las fake news

Uno de cada seis adultos tenía inversiones bursátiles.

¿Cual tiene que la proporción ahora?

Gracias a algún tipo de premonición celestial, Merrill Lynch, que se encargaba de más del 13 por ciento de las transacciones públicas del NYSE, acababa de instalar una nueva computadora 7074 —aquella que puede copiar la guía telefónica en tres minutos— y, con su ayuda, fue capaz de mantener sus cuentas más o menos en orden. Otra nueva instalación de Merrill Lynch —un sistema de teletipos automático que ocupaba casi medio edificio y que les permitía mantener la comunicación con las diversas sedes de la entidad— también estuvo a la altura de las circunstancias, aunque se calentó tanto que no se podía ni tocar. Otras entidades tuvieron menos suerte, y en muchas de ellas la confusión acabó imponiéndose con tanta claridad que algunos operadores, hartos de intentar
en vano obtener información actualizada o de contactar con sus compañeros presentes sobre el parqué, simplemente optaron por rendirse y largarse a tomar algo. Irónicamente, como veremos, este comportamiento tan poco profesional seguramente ahorró a sus clientes una buena cantidad de dinero.

Lo que hay que hacer, por tanto, es dejar que te zarandee y te empape, y esperar a que escampe. No debes nunca luchar contra ella, porque no podrás ganar.

Como luchar contra la fluctuación

Cualquier seguidor del sistema antiperistáltico aplicado al análisis financiero hubiera llegado a la conclusión de que sin duda el mercado se estaba preparando para otro desplome. Por supuesto, no fue así.

En términos de J. P. Morgan, el mercado había fluctuado; y en términos de De la Vega, la antiperístasis había quedado demostrada.

Es muy posible que la gente sea cuidadosa durante unos cuantos años más, pero después volverá a crecer la especulación hasta que se produzca un nuevo crac. Y así sucederá hasta que Dios empiece a hacernos menos codiciosos.

Hay que ser muy ingenuo para creer que serás capaz de renunciar voluntariamente al mundo de la bolsa una vez que has saboreado su dulce miel.